lunes, 19 de mayo de 2014

Paula Valdez “He criado muchos cuervos, pero mis ojos siempre vuelven a crecer”

Soy Paula Yorcka Valdez Suxo. Nací en La Paz el 26 de enero de 1979. Estudié comunicación -producción audiovisual. Tengo un hijo llamado Santiago. Soy hincha de Real Madrid. Mido 1.70. Actualmente soy directora del programa cultural El Ojo del Alma y Asesora de Comunicación del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.

LG: ¿Cuál es tu mayor tesoro?

P: Mi hijo Santiago, que es mi compañero y uno de mis maestros de vida.

LG: Si volvieras a nacer, ¿qué cambiarías de tu vida?

P: Me animaría a dar aquellos saltos que por pensar más de dos veces dejé pasar… sólo por el placer de saber lo que habría encontrado del otro lado.

LG: Físicamente, ¿cambiarías algo?

P: No creo, aunque quizá cambiaría mis costillas actuales por las que tenía antes de embarazarme (sonríe).

LG: ¿Cuál es tu mayor fortaleza?

P: Haber aprendido, por fuerza, a ser como La Cigarra de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal… y seguí cantando”.

LG: ¿Cuál es tu mayor debilidad?

P: A veces me han jugado en contra mis reacciones apresuradas. He dicho o hecho cosas sin darme tiempo a meditarlas un poco y claro… son autogoles.

LG: ¿Qué es lo mejor que han dicho u opinado de ti?

P: Gracias a la vida hay mucha gente que me dice cosas bonitas sobre mi trabajo, eso siempre impulsa a seguir con fuerza, pero lo mejor que me pueden decir es que soy una buena mamá, porque creo que es la misión más difícil de todas.

LG: ¿Y qué lo peor?

P: No lo sé, seguramente también hay quienes dicen lo peor de mí, pero si me detengo a escuchar se retrasa mi andar. No puedo darme ese lujo.

LG: ¿Tienes alguna manía antes de o para dormir?

P: Pido un deseo al universo a las 12:00 de la noche. Funciona (sonríe).

LG: ¿Cómo te gusta dormir, abrigada o liviana?

P: Con pijamas de seda, es mucho más cómodo para las mil vueltas que doy mientras duermo.

LG: ¿En qué piensas cuando despiertas?

P: Primero: “Debí acostarme más temprano… ¿cuándo lograré dormir las 8 horas reglamentarias?” y luego suspiro, saludo a Dios, sonrío o lo intento, cada día y tomo fuerzas para que en cuanto me ponga de pie, se levante también la guerrera que intento mantener viva en mí.

LG: ¿Eres parte de las redes sociales?, ¿qué opinas de ellas?

P: Inevitablemente son la nueva manera de vinculación social y “ciber-convivencia” aunque suene mal para algunos. He reencontrado a muchos viejos amigos gracias a las redes sociales y mantengo cerca a otros tantos que viven físicamente lejos. Personalmente amo esta nueva manera de socializar, aunque, por supuesto, siempre prefiero mirar a los ojos y dar un abrazo.

LG: ¿Cómo te desenchufas de tu rutina?

P: Me voy a mi isla. Allá está mi paraíso personal y me reencuentro y me pierdo y me reinvento. Nunca he regresado igual, siempre vuelvo un poquito más liviana y sabia.

LG: ¿Qué cosa nunca perdonarías?

P: A estas alturas lo he perdonado casi todo y seguramente lo seguiré haciendo. Lo que más me cuesta perdonar, sin embargo, es la deslealtad de la gente. He criado muchos cuervos, pero mis ojos siempre vuelven a crecer.

LG: ¿Cuál ha sido el día más triste de tu vida?

P: La primera vez que regresé de Madrid, el año 2001.

LG: ¿Qué haces cuando reniegas?

P: Trato de huir del mundo para no lastimar.

LG: ¿Cuáles son los defectos que te molestan de los demás?

P: Sin duda la hipocresía, no aguanto a quien te sonríe mientras afila el cuchillo. Tampoco a quien calcula cada paso de su vida sólo pensando en lo que recibirá a cambio.

LG: ¿Aventurera o conservadora?

P: Ahora que lo pienso, estoy a punto de pasar al grupo de conservadores, ¡qué mal!, prometo retomar mi espíritu aventurero luego de esta entrevista (sonríe).

LG: ¿Cuál es el mejor consejo que recibiste?

P: Mi papá me dijo un día: “Vive cada minuto como si fuera el último de tu vida, pero mira hacia adelante como si nunca fueras a morir”, me costó entenderlo, pero se resume fácil: ser feliz y dejar huella.

LG: ¿Cuál fue tu derrota más grande y qué aprendiste de ella?

P: No haberme metido desde niña con alma, vida y corazón a practicar mi pasión de siempre: el flamenco. Uno debe siempre hacer lo que su esencia más profunda le pida hacer. El tiempo es a veces enemigo.

LG: ¿Qué poderes mágicos te gustaría tener?

P: ¡Una máquina del tiempo!, claro, con conciencia y memoria para no repetir errores absurdos.

LG: ¿Cómo te gustaría que te recuerden?

P: Como una mujer completa… o como digo yo, una “warmi valiente”, que no tuvo miedo a tropezar mil veces porque aprendió a caer corriendo.

LG: Si tendrías que ser otra mujer, ¿quién serías?

P: Quisiera una mezcla de Lara Croft y Bartolina Sisa.

En pocas palabras

Andrés Mallo: Mi hermano.
Ojo del Alma: Un sueño cumplido.
La Paz: Inspiración.
Walter Gómez: Buen músico.
Percy Fernández: Abusivo, decrépito y sexista.
ATB: Mi casa de siempre.

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