jueves, 11 de diciembre de 2014

Mikaela Byren

Tiene un carisma y un aire artístico que no se puede negar. Una risa que la delata como una mujer feliz y realizada en todas sus dimensiones, así es Mikaela Byren, quien sabe de conquistar metas en la vida. Conoceremos a fondo su paso por la televisión, un campo desconocido para ella que posteriormente se convirtió en una de sus pasiones. Nos cuenta cómo la maternidad le entregó un nuevo objetivo de vida, asimismo la importancia de tener claro lo que se quiere en la vida y luchar por ello. Una verdadera mujer +Vida.

Entre la danza y la televisión. Una vez finalizados sus estudios en Ingeniería Civil, para Mikaela no fue fácil encontrar trabajo en el rubro, “nadie quería contratarme por ser mujer, pero no me importó”, comenta, “Decidí emprender y puse una academia de danza para niños”. Trabajar en el show infantil, organizado por Gloria Limpias, bastó para que medios de comunicación como El Nuevo Día le ofrecieran una portada, la cual repercutió en invitaciones a casting para distintos programas de televisión. Los productores vieron que Mikaela tenía algo que llaman “telegénica”, lo que le valió una oportunidad en el programa mañanero de la Red Uno. “Empecé a trabajar y me fascinó el mundo de la televisión, el tema de la post producción me pareció muy interesante”, comenta emocionada y con algo de nostalgia en su voz.

Maternidad y dedicación Cuando Mikaela supo que estaba embarazada de su primera hija, decidió que la maternidad sería su nueva pasión. “Cuando hago algo me gusta hacerlo con todo el corazón y profesionalismo posible”, comenta energéticamente. “No quería que mi pasión por la televisión se anteponga a mis hijas, no se pueden enfrentar dos cosas que se aman. Por eso decidí vender mi canal de televisión en Tarija y dedicarme a mi familia”, agrega. Decisión que no fue fácil. “Cuando ya estén en edad escolar me gustaría retomar el trabajo”, puntualiza.

Moda para tres. “Debo confesar que antes no le prestaba mucha atención, con el mundo de la televisión encontré el lado divertido a la moda”, comenta. Isabela, su segunda hija, es una fanática innata de la ropa.

Cuenta que en una ocasión visitaron la tienda Benetton, ahí fue donde Isabela notó que habían prendas en talla de adolescente que podían ser para Mikaela. “Ella me decía que me compre el mismo modelo que yo elegí para las niñas y así estar las tres iguales”, comenta entre risas. Así nació este juego de andar vestidas mamá e hijas con el mismo atuendo, “mi esposo se ríe, me dice que de niña no jugué con muñecas y que ahora lo hago con mis hijas. Para mí lo más importante es verlas a ellas disfrutar”, confiesa.//

Un día perfecto en familia

Compartir. Para Mikaela y su familia el día más esperado de la semana es el domingo. “A las 7 a.m. es cuando se levantan las niñas y vienen a nuestra cama a chacotear, vemos películas una se duerme la otra no, disfrutamos hasta las 10:00 que es la hora en la que bajamos a desayunar”, dice. Este en particular es el día que Mikaela y sus dos hijas 'juegan a las muñecas' . Eligen el atuendo que utilizarán las tres, además de cómo llevarán el pelo, “trato de hacerles peinados nuevos”, comenta. Miguel, su esposo, y Mikaela disfrutan de la vida familiar, no son de salir a boliches, disfrutan yendo al cine y de tener panoramas en familia. “Claro que a veces salimos a cenar los dos juntos como pareja, pero preferimos hacer planes con nuestras hijas porque lo pasamos bárbaro los cuatro”, finaliza.

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